Replanteando el paseo de nuestro perro

«MENOS ES MÁS»,  esta frase la habrás oído mil veces, pero te hará replantearte el paseo de tu perro.

 ¿Qué quiero decir con esto?

Pues que NUESTRO MUNDO funciona muy deprisa, DEMASIADO DEPRISA para nuestro compañero perruno. 

Tenemos que entender, que los perros ven el mundo de manera diferente a nosotros. Ellos son capaces de ver con mucho más detalle, de oír cosas que son imperceptibles para nosotros y además,  entienden el mundo a través del olfato. No sólo lo entienden, sino que se comunican a través del canal olfativo además del visual y verbal. En definitiva, sus sentidos están mucho más desarrollados que los nuestros. Y por ello menos es más.

Si tenemos todo esto en cuenta, entenderemos que nuestro compañero se vea sobrepasado cuando sale a la calle, ya que no es capaz de gestionar tantos estímulos a la vez. Y más cuando vivimos en  la ciudad. Y si no lo tenemos en cuenta, esto a la larga (o no tan larga)… Hace que nuestro compi se desborde emocionalmente y empiece a reaccionar a cosas que antes no reaccionaba. Desarrollando comportamientos que hacen muy difícil una buena convivencia.

¿Cómo te sentirías tú si todos los días tuvieras que enfrentarte a situaciones que te desbordan?

Se te haría bastante difícil estar tranquil@ y disfrutar de tu día ¿verdad?, pues a nuestros perros les pasa lo mismo. Cuanto más tiempo les exponemos a estímulos que no saben gestionar, más estrés acumulan y más nerviosos vuelven a casa… y así comienza la pesadilla del “perro incansable”… cada día sale peor a la calle y vuelve peor.

La realidad, es que vamos muy deprisa con ellos. Y con esto, no estoy diciendo que no tengamos que salir, sino que ADAPTEMOS LOS PASEOS a nuestro perro y seamos progresivos y pacientes.

Que intentemos salir a horas dónde la calle está más tranquila y nuestro perro pueda gestionar con calma todo aquello que se va encontrando (coches, otros perros, personas…).

Cada perro tiene su ritmo y su capacidad de asimilación y es nuestra responsabilidad como guías respetarlo y ayudarle a mejorar día a día. Al final, salimos a disfrutar y superarnos juntos, no a pasarlo mal.

Te animo a que te replantees si tu perro disfruta en sus paseos y de no ser así, a qué NOS CUENTES QUÉ CREES QUE PUEDES HACER TÚ PARA CAMBIARLO.

Y volviendo al «MENOS ES MÁS», si exponemos MENOS a nuestro perro a aquello que le da miedo, le estresa o le sobrepasa,  es MUY probable, QUE LO GESTIONE MEJOR.

¡Empieza a disfrutar del paseo con tu perro!

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